Se busca?
Nos ha llamado la atención una entrevista a la madre de Diego Ríos que hoy ha aparecido en un diario de circulación nacional, en tal entrevista la madre hace un MEA CULPA sobre las circunstancias en las que delató a Diego, se alude al rechazo que a provocado este hecho en el circulo cercano a Diego Ríos y esta hace un llamado a que Diego vuelva al hogar, que encause su rumbo equivocado y que el amor materno le va a redimir.
También se remarca unas palabras supuestamente dichas por Diego: “Perdónenme, defraude a mucha gente”, el claro objetivo de estas palabras es la culpa de Diego, ahora el es un anormal y su decisión de atacar frontalmente al capital es la cruz que el debe cargar. Nos hacen la imagen de un joven que expía sus culpas. Pero, sinceramente nos da igual la noticia, lo que diga o deje de decir, al momento de revisar ese pasquín de tetas y fútbol lo hacemos con una carcajada enorme, asumimos la risa que nos dará abrir sus paginas informativas de mierda y mas mierda. Lo que nos preocupa de la noticia en si es que es el pretexto perfecto para poner una foto de Diego a toda página, debió haber ido una de la madre llorando, o con algún rostro melancólico, típica imagen que vende y vende.
Pero no, pusieron la foto de Diego a pagina completa, todo esto frente a la incapacidad que han tenido las diligencias por capturarlo, quizás con la esperanza que algún ciudadano obre en bien y le sapee en alguna comisaría o cuartel. El llamado es hecho a todos los buenos ciudadanos, preocupados por la juventud de nuestro amado país, por aquellos que son aún demasiado jóvenes para entender el modo en que la democracia funciona realmente, ya está todo dicho “en Chile las instituciones funcionan”… el problema es qué tipo de instituciones funcionan, el horizonte y finalidad de estas instituciones, de seguro pronto veremos junto a teléfonos públicos y en pantallas del metro la imagen de Diego siendo buscado por su madre, quien lo vio salir de su casa sin saber que “se perdería”, Diego está perdido, sin duda, pero fue su decisión perderse, y encontrarse donde él quiere encontrarse, al margen de toda esta normalidad en la que nosotros estamos perdidos.
Cuando son incapaces de apresarlo con toda su tecnología, cuando un joven de 22 años puede con éxito estar prófugo durante tres meses teniendo todo el aparato represivo tras él, cuando ya van docenas de bombazos y no tienen ningún culpable recurren a esto. A los cerdos de la prensa para que disfracen un cartel de “SE BUSCA” tras el conmovedor llanto de una madre que “por error” delata a su hijo, como diría el chavo: sin querer queriendo.




























