Concertación Verguenza Nacional, está con la impunidad.
Hoy 29 de Julio, se vivió un importante hecho en el Congreso Nacional, frente a la aprobación
en primera instancia parlamentaria de la ley que le da el vamos al Instituto de Derechos Humanos, el cual busca “reparar” los daños causados a quienes fueron victimas, detenidos o torturados durante el régimen militar; con 57 votos a favor, 11 votos en contra y 31 abstenciones (esta última cifra llama bastante la atención, ya que siendo un tema de interés nacional –e internacional- varios políticos ignoraron dar la cara a tan importante asunto) la cámara de diputados aprobó esta mañana dicha ley.
Dentro del mismo recinto, se reunieron diversas agrupaciones de DDHH, de ejecutados políticos, de ex.presos políticos y de derechos humanos, para mostrar y manifestar su descontento frente a esta decisión legislativa, ya que la iniciativa contempla algunas disposiciones que se pueden interpretar de forma que dejen impúnes crimenes de lesa humanidad cometidos en nuestro país; además de NO reparar daño alguno entregándole a los familiares de detenidos,
de ejecutados, de torturados en la dictadura y a los mismos afectados, beneficios (completamente cuestionables frente a la obligatoriedad del Estado con todos y no como caridad) como un sistema de salud gratuito (PRAIS), una pensión y hasta una beca de estudios; materias que no resuelven en nada el maltrato y las heridas que dejó el golpe en las vidas de los compañeros contra la dictadura). Finalmente y lamentablemente la aprobación se llevo a cabo entre gritos y consignas en contra de la bancada oficialista, claro, con desalojo de los manifestantes.
Hablar de victimas, en esta ocasión esta demás, hablar de injusticia, seria solo enunciar el constante malestar de la nación, la cuestión que nos convoca es que el problema radica en la herencia de las leyes dictatoriales, que buscan el bienestar de algunos en desmedro y la aflicción de otros.
Razón que nos provoca una sensación de continuidad en la administración del país, más que democracia, vivimos en una época posdictatorial donde se nos vigila más que en un reality, donde se nos aprueba la ley de seguridad interior del estado contra los hermanos mapuches, donde la ley antiterroristas nos amenaza en cualquier manifestación posible, en donde se mantienen leyes como el articulo 93 del Código Penal; y de la cual se tramita su reinterpretación que declara imprescriptibles e inamnistiables los delitos de lesa humanidad. Además de considerar que con organismos como este se está protegiendo la impunidad y no quedan claros los criterios de justicia y verdad, declaración que expreso la presidenta de la Agrupación de Familiares de DD.DD. Lorena Pizarro.
También, existen otros puntos que por el interés de varios “beneficiados” de esta ley, lo mencionamos, y es principalmente la modificación al uso de la beca Valech, la cual permite estudiar sin costo en la Educación Superior, y solo por ellos, podemos pensar “positivamente” que estos beneficios son un pequeño intento de recompensar lo vivido, pero aún con todo lo material en alto, jamás se podrá borrar el dolor y la memoria de algo que jamás podrán compensar.
Como hoy conversamos con algunos de nuestros compañeros integrantes de las agrupaciones de DD.HH., las violaciones a los DD.HH. que sufrieron ellos directamente o bien sus familiares, no son compensables con nada, en sus miradas arrastran el dolor de años, dolor que jamás borrará la concertación aprobando leyes sobre DD.HH. o “negociando” los mismos con la misma derecha que nos persiguió y torturó en dictadura. No nos queda más que decir a los compañeros de las organizaciones de DD.HH. que estamos con ustedes en su dolor y en su memoría
¡ARRIBA LOS QUE LUCHAN!



