1º de Mayo en la era del fascismo
Política, s. Conflicto de intereses disfrazados de lucha de principios. Manejo de los intereses públicos en provecho privado.
Diccionario del Diablo.
Hemos sido testigos de la transición de las políticas de nuestro país, hemos presenciado la imprudencia de los dirigentes de este país en beneficio de ellos mismos o más bien de su grupo elitistas con y por las políticas y leyes, en su mayoría infructuosas para el pueblo.
Y si bien nos encontramos con un gobierno elegido inusitadamente por el pueblo (salta la pregunta ¿De que manera un pueblo obrero elige a un fascista de presidente para gobernar, administrar y proteger sus bienes y derechos?), no cabe duda que ese pueblo no somos todos, pero aun sin caer en la segregación, algunos no compartimos ideales con esta política, ni con la anterior.
Acabamos de asistir al 1º de Mayo, donde algunos hicieron notar su decepción con la ausencia de fuertes y sólidas reformas al trabajo, a los trabajadores por parte del gobierno como de los mismos dirigentes sindicalistas, ambas figuras amenazantes la una de la otra, que solo dan el espectáculo correspondiente.
Este año el discurso de la CUT estuvo condicionantemente marcado por el salario mínimo, problemas de despidos, etc. Pero lo verdaderamente lamentable es que estos temas se quedan en el discurso, y es que las condiciones de explotación, de esclavos del sueldo, de la inseguridad, de una estabilidad para los trabajadores y sus familias, no cambia, y tampoco se agenda ni se agendara en estas economías, el concepto calidad de vida o vida queda fuera del sistema capital si se pone en jaque la producción.
Estratégicamente se mostró la capacidad represiva del gobierno, la marcha en todo momento estuvo rodeada de uniformados, de carros, etc., y cerca de 85 detenidos, pero evidentemente rescatamos el descontento contra los cabecillas de ayer y de hoy, Nosotros el patio trasero de esta politica: los estudiantes, los dirigentes sociales, los que luchan contra el empresariado y sus alzas y perjuicios injustificados. Y nosotros -como ya dijimos- quienes creemos que la calidad de vida debe retornar en este sistema condicionante de capital.




























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